A la empresa belga Suez Energy
Punta de Choros: Lapidario pronunciamiento de la CONAF sobre termoeléctrica Barrancones
Las
consecuencias en el medio ambiente y en la economía local de la zona
tendrán una magnitud insospechada. La Higuera y los demás poblados
ubicados en la costa entre Caleta Hornos y Caleta Chañaral (III región)
sobreviven gracias a la agricultura y la extracción de peces y
mariscos, actividades todas que sufrirán el impacto de la contaminación
de las termoeléctricas.
Por Francisco Figueroa El Ciudadano, martes 10 de febrero de 2009
En
su calidad de organismo tutor y administrador de la Reserva Nacional
Pingüino de Humboldt, la CONAF hizo llegar al director de la CONAMA de
Coquimbo, Marcelo Gamboa, un informe con fuertes cuestionamientos al
Estudio de Impacto Ambiental (EIA) del proyecto “Central Térmica
Barrancones”, de la empresa belga Suez Energy.
Según
la CONAF, mientras Suez Energy no reconozca que la reserva se verá
afectada y modifique en consecuencia su proyecto termoeléctrico
significa que “el proyecto no se está haciendo cargo de sus
efectos, características y circunstancias sobre el medioambiente”.
En
el comunicado, la corporación reitera “el carácter subjetivo y
discrecional de los argumentos que el titular (Suez Energy S.A.)
utiliza para descartar efectos del proyecto sobre la Reserva Nacional
Pingüino de Humboldt”, basándose en dos estudios, uno hecho por la
Universidad Católica del Norte (UCN) y otro por la consultora Enviro
Modeling.
En
el estudio “Análisis de los Potenciales Efectos Ambientales de la
Operación de Proyectos Termoeléctricos en Ambientes Marinos de la
Cuarta Región: Informe Final”, elaborado por el departamento de
Biología Marina de la UCN, queda de manifiesto que la información
entregada por el EIA no descarta certeramente el impacto sobre los
recursos naturales de las áreas protegidas aledañas.
El
académico coordinador del estudio Julio Vázquez, recuerda la CONAF,
afirma en forma taxativa que las áreas protegidas serán afectadas y el
daño no será compensable, por lo que recomienda no instalar este tipo
de proyectos en zonas donde existen áreas de conservación únicas en el
mundo.
Como
si fuera poco, el estudio es corroborado y complementado por la
consultora Enviro Modeling, que en noviembre pasado presentó
antecedentes a la Intendencia Regional sobre los efectos que tendrá en
el ecosistema la emisión de contaminantes a la atmósfera por parte de
los proyectos sometidos al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental
(SEIA).
La
consultora señaló en esa ocasión que la central producirá impactos
adversos e irreversibles en su etapa de construcción sobre especies
vegetales de la zona. Es el caso del “Lucumillo”, especie declarada en
peligro de extinción, para la cual Suez Energy no propone formas de
mitigación y compensación durante los 50 años que operará Barrancones y
considerando la lluvia ácida que de acuerdo a los estudios originará.
Además
de detallar las recurrentes contradicciones internas del EIA de
Barrancones –como hacer pasar formas de monitoreo como mecanismos de
mitigación-, la CONAF denuncia también uso “dirigido, sesgado y
parcial” de los estudios, porque en el caso del estudio de la UCN se
limita únicamente a citar pasajes de su resumen ejecutivo y
conclusiones.
La
Corporación concluye que el área marítima aledaña es susceptible de
verse afectada por la instalación de la Central Termoeléctrica, que
busca asentarse a 15 KM de Chungungo, en la costa de La Higuera, razón
por la cual no recomiendan su aprobación con los actuales antecedentes.
3 VECES EL FENÓMENO DE EL NIÑO
La
central Barrancones, a pesar de haber ingresado al SEIA a principios
del año pasado, tendrá que seguir siendo discutida por la COREMA de la
IV región, debido al contundente cuestionamiento proveniente al unísono
de científicos, comunidades universitarias, pescadores artesanales,
organizaciones ciudadanas e incluso figuras del ámbito artístico y de
las comunicaciones.
Y
no es para menos. Además de Barrancones, que involucra una inversión de
US$ 800 millones y tendrá una potencia de 600 MW, son cuatro centrales
termoeléctricas las que amenazan el rico ecosistema de Punta de Choros,
en específico, de la comuna de La Higuera. Farellones, carbón (US$
1.100 millones), de 800 MW, presentado por CODELCO y ya aprobada por la
COREMA; Cruz Grande, carbón (US$ 460 millones), de 300 MW, de la
Compañía de Aceros del Pacífico (CAP); y Punta Colorada, petróleo (US$
50 millones), de Barrick Gold, con una potencia de 32,6 MW y que se
encuentra en construcción desde octubre de 2008.
Las
cuatro termoeléctricas funcionan con un sistema que absorbe agua de mar
que contiene huevos, larvas de mariscos, fitoplancton, zooplancton y
peces que por las altas temperaturas, la exposición a la presión
hidrodinámica, al flujo comprimido al interior de las cañerías y al uso
de químicos no sobrevivirán al paso por la planta.
De
acuerdo al Movimiento de Defensa del Medio Ambiente La Higuera
(MODEMA), con este sistema, con cada una de las centrales por separado
“el agua que se devuelva al mar, lo haría con un incremento térmico de
6º C, lo que podría generar cambios en las tasas de crecimiento,
conducta y fecundidad de las diversas especies, lo que a mediano plazo
podría afectar el tamaño de las poblaciones y el funcionamiento del
ecosistema”. Un aumento de 6°C equivale a 3 veces el aumento de la
temperatura que provoca el fenómeno de El Niño.
El
Ciudadano ya había informado sobre el impacto de las termoeléctricas en
Punta de Choros a través del reportaje de Jorge Trujillo, que señaló
que “sólo la planta Farellones en un año usará una cantidad aproximada
de 1.303.260.240 m3 de agua de mar. Esto equivale a filtrar en 1,5 años
un volumen de 2×109 m3, que es la cantidad aproximada de agua contenida
en toda la Bahía de Tongoy. Es decir, cada 1,5 años se eliminarían del
ecosistema los huevos y larvas que están en un volumen de agua
equivalente a dicha bahía”.
ESPECIES ÚNICAS EN PELIGRO
Las
consecuencias en el medio ambiente y en la economía local de la zona
tendrán una magnitud insospechada. La Higuera y los demás poblados
ubicados en la costa entre Caleta Hornos y Caleta Chañaral (III región)
sobreviven gracias a la agricultura y la extracción de peces y
mariscos, actividades todas que sufrirán el impacto de la contaminación
de las termoeléctricas.
Lo
más preocupante es que las termoeléctricas se ubican en las cercanías
de dos importantes Reservas Ecológicas Nacionales: la Isla Damas y la
Isla Pingüino de Humboldt, en la que viven especies vegetales y
animales sobreviven allí por las características climatológicas y
oceanográficas únicas en el mundo.
La
Reserva Nacional Pingüino de Humboldt es la única área silvestre
protegida de la Provincia del Elqui que forma parte del Sistema
Nacional de Áreas Protegidas del Estado. Además fue considerada Sitio
Prioritario para la Conservación de la Biodiversidad Regional en la
Estrategia Nacional de Conservación de la Biodiversidad, refrendada por
la CONAMA en 2003.
Ambas
reservas son parte de la región de transición templada de la corriente
de Humboldt y son hábitat de numerosas especies amenazadas. Entre ellas
destacan el delfín nariz de botella (con la única población estable en
un lugar de Chile), el Chungungo, en estado de conservación vulnerable,
el Yunco, también en estado vulnerable y el Pingüino de Humboldt. Cabe
destacar que la reserva alberga el 80% de la población de Pingüino de
Humboldt que existe hoy en el mundo.
Son
varios los compromisos internacionales suscritos por el Estado de Chile
que lo obligan a proteger los recursos y las especies de estas
reservas. Un botón de muestra: la Convención para la Protección de la
Flora, Fauna, y las Bellezas Escénicas Naturales de América, ratificada
en 1967 (Decreto Supremo N° 531), el Convenio sobre la Conservación de
las Especies Migratorias de la Fauna Salvaje, ratificada en 1981
(Decreto Supremo N° 868) y el Convenio sobre Diversidad Biológica
ratificado el año 1995 (Decreto Supremo N° 1963).
http://www.elciudadano.cl/2009/02/10/punta-de-choros-lapidario-pronunciamiento-de-la-conaf-sobre-termoelectrica-barrancones/