Ahora la ciudadanía la que tiene la palabra
Pascua Lama: vendiendo el alma al Diablo
Al
sur del desierto de Atacama, cursos de agua milenarios que descienden
desde la Cordillera abrieron un cause en la piedra, tallando una
quebrada que entre montañas va al encuentro del mar. Fruto de aquel
larguísimo proceso de la naturaleza nació el Valle del Huasco. La
fuente de este oasis de belleza y fertilidad, se encuentra en las
cumbres de las cercanas montañas andinas, a cuatro mil metros de
altitud, en un conjunto de glaciares que aportan caudal a varios ríos
en su nacimiento. Algunos de ellos dan vida más abajo al río Huasco,
que es la columna vertebral del valle del mismo nombre.
Por Pedro Armendariz, El Clarin.cl, viernes 15 de mayo de 2009
La
ambición y la codicia, viejas enemigas de la justicia y la paz, han
levantado una espada que pende amenazante sobre aquella armonía natural
milenaria de la que disfrutan sus habitantes.
Se
trata del proyecto Pascua Lama, una nueva tentación para muchos
chilenos, a estas alturas un pueblo dispuesto a venderle el alma al
Diablo.
Es
demasiado evidente para no verlo. A cambio de unas monedas de oro, se
está poniendo en manos de una empresa transnacional, gravemente
cuestionada en diversos países del mundo por sus actuaciones, nada
menos que el control en los hechos del agua que abastase la vida de los
valles de la zona.
Basta
leer la resolución exenta 024 de la Comisión Regional del Medio
Ambiente -Región de Atacama-, para constatar la rotunda intervención
que supone en las fuentes y los cursos de agua el proyecto Pascua Lama.
Está claro que nunca nada será igual en el Valle del Huasco y sus
alturas si tal proyecto llega a ejecutarse.
No
sólo el agua se verá afectada con faenas industriales que requieren de
una gran cantidad de ella en una geografía donde es muy escasa: también
se verá afectada la calidad de vida de los vecinos agricultores, y de
los habitantes de Vallenar y demás localidades.
La
hermosa ciudad de Vallenar, que aún conserva aspectos y valores de vida
y urbanísticos ya desaparecidos en la gran mayoría de las ciudades de
Chile: tranquilidad, poco tránsito de vehículos, ausencia de altos
edificios, aire puro, un río inmaculado, abundantes árboles.
Al
leer la resolución 024 de la Corema de Atacama, que afirma que el
proyecto de explotación de Pascua Lama no conlleva ningún tipo de
peligros ni riesgos para la población y la naturaleza, las dudas y
temores se mantienen y aumentan.
¿Cómo
una empresa que en su primera presentación de Estudio de Impacto
Ambiental no hace mención a la existencia de los glaciares situados
sobre la mina que piensa explotar, puede ser creíble a la hora de
prometer una infinidad de acciones de altísima complejidad con el fin
de proteger el medio ambiente en el cual quiere operar?
Se
está autorizando la intervención de la industria minera pesada, a rajo
abierto, con la utilización a gran escala de tóxicos, entre ellos el
principal, cianuro en enormes cantidades, en un espacio ecológico
de extraordinaria complejidad y muy frágil. Y esto en un país que
carece de una institucionalidad fiscalizadora acorde.
Una
grave anomalía del sistema de tramitación de proyectos de la
envergadura de Pascua Lama, es que se permite a las empresas
interesadas empezar a operar en la zona de impacto, antes de que se
aprueben todas las condiciones y el proyecto cuente con los permisos
para partir.
En
este caso, el año 2005, la directiva de entonces de la Junta de
Vigilancia del Valle del Huasco, compuesta por los dueños de derechos
de aguas de riego, firmó un protocolo con la minera Barrick Gold, en el
cual ésta entregó a la Junta 60 millones de dólares pagaderos en 20
años, a razón de 3 millones anuales, para desarrollar programas de
riego.
Esta
entrega de dinero, que no pocos califican de soborno, en la resolución
exenta 024 de la Corema de Atacama es considerada un "aporte y una
medida mitigatoria ante el hecho, poco probable, de que la presencia de
la mina ubicada aguas arriba del valle, sea un factor que afecte el
rendimiento agrícola de la zona". ¡Medidas mitigatorias antes de
empezar la explotación!
Con
ocasión de la firma de tal protocolo, el intendente regional de la
época apareció en avisos publicitarios junto a ejecutivos de la empresa
minera, lo que constituye una anomalía y un abuso.
Desde
hace más de quince años los operadores de Pascua Lama se encuentran
accionando en nuestro país para llevar a cabo sus planes.
Lamentablemente para Chile, las máximas autoridades del país, no
respetando las normas y procedimientos que, a partir de 1994, ellas
mismas han establecido para regular el impacto medioambiental de
proyectos de inversión, han abierto las puertas y facilitado las cosas
a Barrick Gold.
En
la ciudad de Vallenar, en Alto del Carmen y las otras localidades de
aquellos valles extraordinarios, hay variadas y numerosas personas,
instituciones y organizaciones que se han opuesto y oponen al proyecto
de la transnacional minera, organizaciones ciudadanas que, pese a
intentos reiterados, no han sido recibidos en audiencia en La Moneda
por la presidenta Michelle Bachelet. (¿Gobierno ciudadano?).
Contraria
suerte corrieron los máximos ejecutivos de la poderosa transnacional
canadiense, quienes sí fueron recibidos a fines de abril pasado por la
presidenta de la república en su despacho.
Días
antes, la plana mayor de Barrick Gold gozó de similar atención en la
Casa Rosada de Buenos Aires por parte de la presidenta Cristina
Fernández. A aquella cita acudió el fundador y presidente ejecutivo de
Barrick Gold, Peter Munk, ausente en la reunión con Bachelet. De ambas
reuniones no se entregaron versiones oficiales ni hubo declaraciones a
la prensa.
El
proyecto Pascua Lama, por la ubicación geográfica del mineral, que
comprende una superficie situada a ambos lado de la línea fronteriza,
involucra a Chile y Argentina. La primera piedra en su andadura la
pusieron en conjunto Carlos Menem y Eduardo Frei, al suscribir como
presidentes un tratado minero binacional que lo tornaba viable.
En
vista de la intervención de glaciares andinos por parte de Barrick Gold
en faenas mineras en territorio argentino, el gobierno de Fernández
retiró un proyecto de ley que buscaba garantizar su conservación.
Los
antecedentes de Peter Munk y de Barrick Gold dejan mucho que desear,
desde un punto de vista político, económico, moral, penal y
medioambiental.
Peter
Munk es de ideas ultraderechistas, fue muy cercano a Pinochet. Es amigo
del multimillonario Adnan Kashoggi, traficante de armas conocido
internacionalmente, implicado en el escándalo del caso Irán-Contra,
quien facilitó el dinero a Munk para iniciar la empresa Barrick Gold, y
fue su primer accionista mayoritario.
Lo
anterior lo afirma el periodista y escritor Greg Palast en una
entrevista de Carla Alonso y Miguel Paz publicada en La Nación Domingo
del 29 de mayo del 2005. Palast es autor del libro "La mejor democracia
que se puede comprar con dinero" (Editorial Crítica-Barcelona), donde
da cuenta de las andanzas de Peter Munk y Barrick Gold. (No deja de ser
curioso que en inglés oro y Dios sean casi la misma palabra, salvo una
sonora letra L).
En
aquella entrevista a La Nación Domingo, Greg Palast se refiere a las
acusaciones que formuló a Barrick Gold en un reportaje publicado en el
principal diario inglés, The Guardian. Ahí afirma que Barrick Gold
sepultó vivos a cincuenta mineros en unos piques de Tanzania.
En
agosto de 1995, con bulldozers, la empresa Barrick Gold, con la ayuda
de la policía de Tanzania, procedió a tapar los piques con tierra,
muriendo los mineros en su interior. Este fue el camino que tomó la
empresa transnacional para zanjar la disputa por la propiedad
territorial que sostenía con los pequeños mineros locales.
Barrick
Gold se querelló contra The Guardian y luego retiró la querella, pero
el juez inglés dejó constancia de que la minera transnacional "no podía
decir que nadie murió en esas minas". The Guardian nunca retiró la
acusación ni desmintió su información de que aquel elevado número de
personas fue sepultado estando vivas. La policía disparo sobre las
familias de los mineros atrapados que protestaban ante la barbarie.
En
otro caso, más reciente, el Ministerio de Finanzas de Noruega anunció
que el Fondo Soberano, que recibe y administra los dineros de las
pensiones de los trabajadores, excluyó de su cartera de inversiones a
Barrick Gold por razones de falta de ética ambiental .
El
gobierno noruego tomó tal decisión en vista de lo actuado por Barrick
Gold en Nueva Papúa Guinea. En este país, explotando la mina de oro
Portera, la minera ha vertido por años metales pesados, incluyendo
mercurio, al cause del río Strickland, causando daños irreparables a la
salud de los habitantes ribereños, a la fauna, la flora y el medio
ambiente en general. También se acusa a los guardias de seguridad de la
empresa de asesinatos, violaciones y de propinar golpizas a lugareños.
El
11 de mayo pasado, en el diario electrónico argentino Cuyonoticias,
José Rodríguez Pardo informa de una reunión realizada el 6 de mayo en
Ottawa entre dirigentes comunitarios y sociales de diversos países, uno
de ellos Chile, y parlamentarios canadienses. En la ocasión, el
representante de las víctimas de Barrick Gold en Papúa Nueva Guinea,
Jethro Tulin, denunció, junto a los hechos de violencia criminal ya
señalados, que la empresa quemó trescientas viviendas para desalojar a
los pobladores del área de los yacimientos mineros.
Mientras,
los gobiernos de Chile y Argentina le allanan el camino a Barrick Gold
para que pueda llegar a explotar el yacimiento de Oro y plata de Pascua
Lama.
El
10 de mayo, el diario La Nación Domingo publicó una entrevista a la
ministra del Medio Ambiente de Chile, Ana Lya Iriarte. En ella, la
ministra informa de la aprobación por la Cámara de Diputados del
proyecto de ley que contiene las bases de la nueva institucionalidad
medioambiental del país.
El
futuro está por verse, mientras tanto la entrevista a la ministra
Iriarte confirma que, hasta el momento, la protección del medio
ambiente por parte del Estado ha sido inexistente o, a lo más,
sumamente ineficiente. Ha faltado, o no ha habido, fiscalización a las
empresas en la realización le sus proyectos, ni fiscalización a los
numerosos organismos del estado que toman las decisiones en esta
materia. Para corregir estas graves carencias, el proyecto contempla la
próxima creación de una Superintendencia medioambiental.
Contempla
también el proyecto de ley un cambio fundamental a la Conama, con el
objeto de que aumente la seriedad y veracidad en lo que concierne a los
llamados estudios de impacto ambiental, que hoy las propias empresas
que desean explotar un proyecto han de elaborar y presentar ante la
administración estatal.
Ante
semejante carencia institucional que ha acompañado a Pascua Lama, ¿cómo
los máximos responsables del Estado autorizan un proyecto con tal alto
riesgo para una comunidad numerosa y próspera, poniendo en peligro los
sustentos más fundamentales y delicados de su subsistencia y calidad de
vida?
Pascua
Lama es un asunto que concierne a todo el país, no sólo a quienes
afectaría directamente. Es de lamentar que, en una claudicación más, la
Cámara de Diputados se haya negado a aceptar el nombramiento de una
comisión fiscalizadora de este largo proceso, como lo solicitaron
amplios sectores de la comunidad del Valle del Huasco y comunidades
vecinas. Es ahora la ciudadanía la que tiene la palabra, la que puede
levantar la voz y salir a la calle a manifestarse y exigir un no
rotundo a semejante proyecto.
http://crucesinbarreras.blogspot.com