“Práctica bastante rutinaria en Chile”, señaló Sara Larraín
Campañas
políticas podrían estar detrás campañas políticas podrían estar detrás
de las presiones para aprobar aumento de producción de Celco
Sara
Larraín, directora de Chile Sustentable afirmó que no se descarta la
situación dado el interés del presidenciable de la Concertación de “dar
una señal de que se están generando empleos a cualquier costo para
poder perpetuarse en el gobierno”.
Por Valdivia Noticias, viernes 26 de junio de 2009
La
directora del programa Chile Sustentable, Sara Larraín, una de las más
reconocidas “ecologistas” del país, se pronunció respecto a las
presiones que existen desde el gobierno central a los miembros de la
Corema de Los Ríos para aprobar la reciente solicitud de aumento de
producción de la Planta Valdivia de Celulosa Arauco y Constitución S.A.
y no descartó que detrás de ello estén intereses del candidato a la
presidencia por la Concertación, Eduardo Frei.
“Yo
creo que es bastante claro que, donde hemos visto irregularidades en el
último tiempo como el caso de Aes Gener, de Alto Maipo, en el caso de
la Termoeléctrica Los Robles, en la séptima región y con el caso de
Puchuncaví, está vinculado a presiones que han logrado las empresas, en
virtud de ciertos contratos políticos asociados a la democracia
cristiana. Yo creo que en este caso, el perfil es muy semejante,
claramente, ahí hay una vinculación clara de este sector con el
gobierno de la concertación”, señaló.
“Aunque no se muestre, los chilenos sabemos leer entre líneas y no descartamos ésta situación”, sostuvo.
Larraín
afirmó que “no es coincidencia que Eugenio Tironi esté a cargo de las
comunicaciones de la campaña de Eduardo Frei, que es un senador por
Valdivia y que muy probablemente esté interesado en dar una señal de
que se están generando empleos a cualquier costo para poder perpetuarse
en el gobierno como candidato de la concertación”.
CELULOSA ARAUCO
A
juicio de la ecologista, “es un signo más de la forma irregular con que
están funcionando muchas empresas entre ellas Celulosa Arauco que se ha
caracterizado en los últimos años por tener una conducta irresponsable
y rayana en la ilegalidad”.
“Nosotros
creemos que la empresa ha engañado a la opinión pública señalando en
años pasados de que cambiaría su comportamiento y que se orientaría
hacia un comportamiento responsable”, indicó.
Larraín
consideró “grave” que la empresa solicite una ampliación de su
producción en 110 mil toneladas anuales de celulosa, que implica un
quinto más de la producción que tiene actualmente, sin haber subsanado
la situación que la empresa provocó en el río Cruces.
“El
aumento en ese nivel en un proyecto que ha contaminado un santuario de
la naturaleza, obviamente significa un cambio importante y muy
significativo, por lo tanto está establecido en la legislación, como en
el procedimiento que se le ha seguido a la empresa en los últimos años,
que debe ingresar esa solicitud vía evaluación de impacto ambiental, en
la medida que la autoridad pueda ver qué va a significar para un
ecosistema ya dañado en forma crítica el aumento de emisiones de
procedencia de la planta”, mencionó.
PRESIONES
Sara
Larraín consideró una práctica “bastante rutinaria en Chile” que se le
reste importancia a consideraciones ambientales de las actividades
industriales.
“Ya
los chilenos vemos esto como una actitud reiterada del sector
empresarial de argumentar que los proyectos se deben hacer para generar
empleo y obviamente el tema de poner condiciones ambientales sería casi
un lujo. Yo creo que esta doctrina, que nosotros hemos denominado
doctrina Frei, está en el instructivo del mes de agosto del año 1996,
en que el presidente Eduardo Frei, el actual candidato de la
concertación, señaló que ninguna consideración ambiental podía parar
los proyectos de inversión”, recordó.
La ecologista afirmó que esa doctrina quedó profundamente arraigada en el sistema público.
http://www.valdivianoticias.cl/info.asp?Ob=1&Id=27122