Mediante carta enviada este semana
Elena Varela exige libertad y devolución de materiales fílmicos a la presidenta Michelle Bachelet
"Le
solicito con urgencia mi libertad, la entrega y devolución de todo mi
material audiovisual para terminar ambas películas y se me permita
trabajar libremente por tierra mapuche junto a mis compañeros
audiovisualistas de todo el mundo. Porque somos miles los que
deseamos filmar el registro de nuestra sociedad, la lucha de los
pueblos de América latina y esto hace de nuestra labor una emergencia
llena de pasión y una misión histórica y política para la paz",
secribe en la carta. Se adjunta la misiva completa.
Por Observaorio Ciudadano, domingo 21 de junio de 2009
Sra.
Michelle Bachelet
Presidenta de la República de Chile
Presente
Estimada Señora:
Junto
con saludarla, me dirijo a usted con mucho respeto, pero también con
urgencia. Soy Elena Varela, Documentalista y Licenciada en Música,
actualmente presa política, con medidas cautelares de reclusión
domiciliaria nocturna y con arraigo nacional. Fui detenida el 07 mayo
del año 2008 en circunstancias en que realizaba una película financiada
por el Fondo de la Cultura y las Artes, el documental: “NEWEN
MAPUCHE”, el que relataba los procesos de lucha social de las
comunidades de Arauco Malleco. Mi trabajo de investigación partió el
año 2004, fue cuando después de una beca de estudio en Alemania me
enteré de la realidad que vivían dichas comunidades. Ese año decidí
investigar en campo lo que ocurre y tomé mi cámara para registrar las
realidades por las que atraviesan las comunidades en resistencia del
Pueblo Mapuche que vive en el corazón de nuestro territorio. A la fecha
llevaba filmando cinco años de trabajo. Con parte de ese material de
archivo histórico se construiría la historia de un conflicto y se daría
a conocer las razones de dirigentes y comunidades mapuche para realizar
su lucha. Así también, como todos los documentales, se darían a conocer
las políticas del gobierno, instrumentos legales ocupados en los años
de democracia, me refiero a la ley antiterrorista, las razones de su
uso y sus repercusiones en la sociedad en general, la prisión política
racial. Desde esos años los sistemas de seguridad comienzan a
investigar mis pasos así como muchos mapuches o gente que de una y otra
forma ha interactuado para apoyar esta lucha. De manera que desde el
punto de vista profesional he sido testigo de los procesos injustos de
muchos mapuche en el sur , Desde la perspectiva humana me duele el
alma-“ ver para creer”-. Ahora soy una de ellos, acusada como
delincuente de haber asaltado dos bancos para entregar el dinero
recaudado al MIR. Como usted sabe el MIR ya no existe como
organización, así como tampoco Miguel Enríquez. No soy analfabeta de la
historia, menos delincuente.
Por
otro lado realizaba un documental sobre el Complejo Maderero
Panguipulli, también rescatando la historia social y política de la
zona. Sus actores como el comandante Pepe (José Gregorio Liendo), la
persecución, desaparición y ejecución de muerte de muchos luchadores de
esa época. La operación retorno, su aniquilamiento y sus proyecciones
hasta estos días. Proyecto que ganó el Fondo de Fomento para la
Industria de cine el año 2006, de donde se ha escrito una investigación
y guion de esta historia. Ambos proyectos han sido años de trabajo y
esfuerzo.
Las
personas no identificadas que allanaron mi casa –productora se llevaron
todo este trabajo en cintas y discos duros, maletas de artes con
material de utilería para las filmaciones, latas de películas, etc.
Hasta ahora no me han devuelto todo el material filmado.
Acerca
de la maleta de artes, en donde se encontraban lienzos del MCR
(movimiento campesino revolucionario), banderas de MIR (Movimiento de
izquierda Revolucionaria)y vestimentas militares que fueron ocupada en
escenas de la película: “LOS SUEÑOS DEL COMANDANTE”, antes
mencionada, levantaron una historia en la cual: “yo, habría
ocupado estas vestimentas para el uso de la formación e instrucción
militar y que desde allí planificaría los asaltos y a la vez seria
chofer operativo y pertenecería a una célula miristas. Ese día me
encerraron en un auto con vidrios oscuros mientras robaron las cintas y
todo lo que pudieron. Luego me maniataron, me amenazaron con mi hija y
con mi vida y me llevaron por la orilla del Lago Calafquen a
Panguipulli solo diciéndome que debía entregar las armas que guardaba
en los instrumentos de la Orquesta Sinfónica de niños que dirigía.
Fueron órdenes superiores según supe después, de jueces y
fiscales. Los malos tratos y la tortura sicológica no me calzaban en su
gobierno. Se que usted lo vivió en su momento. También se que usted fue
una mujer comprometida con la historia así fue que llego a la
presidencia”.
Desde
niña he llevado en mi memoria los tristes momentos de la dictadura y
las mágicas palabras de Salvador Allende, su lucha y su respeto por el
pueblo. De allí que quiero un país donde pase el hombre libre para
reconstruir nuestra historia. Eso es para nosotros los chilenos y para
nuestro respetado pueblo hermano Mapuche que sufre el
atropello y que no tendrá dignidad hasta el día en el que se respeten sus derechos.
Estimada
presidenta estoy acusada a quince años de cárcel por pensar así. Y aún
no creo que esto esté sucediendo en la realidad de Chile actual.
Además, que luego de mi detención viví la fría y oscura cárcel
injustamente, lugar de sacrificio del espíritu humano, lugar donde van
a dar las penas más grandes de nuestra sociedad. La tristeza, la
soledad y el nadaísmo. Así como seguramente usted vivió los horrores de
la cárcel y de la tortura en dictadura. Aun hoy día en democracia, le
cuento con mucho respeto, que en la cárcel, los presos caminan sin
vida. Aunque algunos presos merezcan un lugar oscuro, nada evoluciona
en ellos es solo basurero para la humanidad. Así se vive la cárcel.
Que
injusticia es entonces el encarcelamiento para quienes luchan por sus
derechos, para quienes piensan distinto y tienen la conciencia
social más arriba que el resto o son de otra raza y otros pueblos en
busca de su dignidad.
He
vivido la crueldad de su gobierno democrático, he vivido la persecución
y la soberbia de quienes juzgan y encarcelan arbitrariamente. Estoy
escribiendo una carta a usted gracias a la lucha por la verdad y la
libertad de expresión que realizaron mis colegas y porque no decirlo
mis compañeros.
No
me han dejado trabajar en la película ya que debo permanecer tres
semanas en Santiago y una sola en el sur. No he podido vivir en mi
propia casa y hoy día vivo en casa de familiares. No he podido realizar
mi labor de madre, me ha resultado difícil explicarle a mi hija, que
sufre la misma “condena” sin comprender como su madre de documentalista
y de trabajar con la comunidad del sur de Chile, ha aparecido en los
diarios como delincuente y como terrorista. No tengo donde estar, pero
no me han vencido y no me vencerá el terror. Tengo mi voz para decir lo
que pienso y lo que siento y a mis compañeros que reclaman los derechos
a una vida justa y el derecho de vivir en paz.
Querida
Presidenta, en nombre de cualquier valor superior al poder que le
sostiene, le pido medite y ponga su mano justa. Porque si hay un valor
que tienen los presidentes que luchan por una sociedad justa es el
respeto humano y la magia de una sociedad mejor, con valores como la
libertad de expresión, la igualdad, el reconocimiento a nuestros
pueblos indígenas, el respeto a la creación. Es por estos valores que
siendo yo una simple mujer armada de una cámara, con una batuta y
acompañada de su hija se fue al sur y hoy está siendo acusada a la
prisión. Hasta donde llega el poder opresor?, Hasta cuando puedo decir
la verdad sin que me encarcelen?
Le
solicito con urgencia mi libertad, la entrega y devolución de todo mi
material audiovisual para terminar ambas películas y se me permita
trabajar libremente por tierra mapuche junto a mis compañeros
audiovisualistas de todo el mundo. Porque somos miles los que deseamos
filmar el registro de nuestra sociedad, la lucha de los pueblos de
América latina y esto hace de nuestra labor una emergencia llena de
pasión y una misión histórica y política para la paz.
Tengo
fuerza de que …”más temprano que tarde se abrirán las grandes alamedas
por donde pase el hombre libre”..., el hombre que piensa, el que
escribe, el que ama, el que lucha por sus derechos, el que pide
libertad. Y es por esto en nombre de lo añorado y los que han quedado
en silencio o evadido por el tiempo, le escribo.
Sin otro particular y por la libertad y la esperanza que es lo último que se pierde.
Se despide fraternalmente,
Elena Varela López
Cineasta – Documentalista
Presa Política
Santiago, 18 de junio 2009
fuente: http://www.generaenlinea.cl/g_biblio/g_noticias2.php?id=363